jueves, 25 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!


¡Feliz Navidad!

LAS ALAS DEL ANGEL CAIDO

PROLOGO: http://lasalasdelangelcaido.blogspot.com/2008/12/prologo.html

ACTO 1
Los Cuerpos Desnudos

Capitulo 1: http://lasalasdelangelcaido.blogspot.com/2008/12/acto-1-capitulo-1.html


Hoy no hay historia, hoy quiero dedicar un breve espacio de mi blog para felicitar las navidades a todo aquel que pase por mi humilde pagina, donde intento plasmar dia a dia un poco de mi alma.
Solo quiero desearos que en estos dias tan especiales, seáis felices, aunque sea una fiesta que no guste a todos, son unos dias mágicos que deberían expandirse por todo el calendario.
Simplemente agradecéroslo y felicitaros, sin vosotros no seria posible.

martes, 16 de diciembre de 2008

Acto 1 - Capitulo 1


Acto 1 - Los Cuerpos Desnudos

Capitulo 1


El cielo nublado amenazaba las calles del portal del Ángel, que yo recorría ausente, hoy lunes por la mañana.

La gente se cruzaba en mi camino, pero mi mente existía demasiado distraída en ese momento. Entré en una estrecha calle hasta llegar a un bar que doblaba la esquina, el mismo bar cada lunes, donde sólo existía ella.

Entré en el bar, donde la gente saludaba a la semana entre cafés, periódicos, amigos, en las mesas de billar o simplemente pensando en sus cosas tomando una consumición que no acabarían.

Yo me senté en la misma mesa de siempre, justo delante del escenario de pequeñas dimensiones del que disponia el bar.

- Un baso de ballantines, porfavor. – Mediogrité mirando hacia la barra.

Cada mañana, por muy temprano que fuese, me apetecía beber licor mientras le miraba, hipnotizado por su hermosura.

- Tenga. – Me dijo la camarera con una sonrisa, dejando mi bebida en la mesa.

- ¿Cuánto falta para que empiece? – Pregunté.

- Se estan preparando, supongo que un par de minutos.

La camarera se perdió de mi vista mientras yo me encendía un cigarro y comenzaba a beber.

Las luzes se apagaron y el bar se quedó casi a oscuras, iluminado solo por las velas de las mesas perfumadas con un dulce olor a fresa, y el foco de luz ténue apuntando hacia el escenario. Entonces, subió ella, acompañada de su dorado y reluciente saxofón. Un chico subió detrás y se sentó frente al piano de media cola, en una esquina del

escenario. Ella tenía el pelo ondulado, no era alta pero sí muy pálida, su cara redondeada y agraciada curbaba sus labios en forma de sonrisa, siempre, y antes de empezar a tocar, sus ojos, marrones oscuros, se cerraban siempre a mitad de la

canción. Era la chica más hermosa que había visto en mi vida.

Los murmuros de la gente cesaron, arropados por el manto musical, como si fuesemos bebes, sintiéndonos cálidos por su hermosa melodía, quedándonos dormidos, existiendo sólo para seguir escuchando. Interpretaban Romantic Saxo, de Kenny G, acompañado por el piano. Un conjunto hermoso.

Los párpados empujaron hacia abajo y yo no puse resistencia alguna. El bar donde el humo del tabaco ondulaba como serpientes volando, donde la bebida acompañada de tal melodia, parecia el mejor trago de toda una vida, era como el paraíso.

Los momentos que pasaba en aquél bar eran los mejores. Pero nunca duraban mucho. Sonó mi móvil, un mensaje, un nuevo caso, cómo cada lunes. Pagué mi consumición y salí del bar, molesto de no poder acabar de disfrutar su canción.

Entré en el coche patrulla y me dirigí camino a comisaría.

viernes, 12 de diciembre de 2008

PROLOGO

Aquella noche no pude dormir. Sentía la llamada de socorro de mil almas en pena que se escuchaba en cada brisa de aire que entraba por mi ventana, acariciando mi piel hasta calar en mis huesos y hacer que me estremeciera.

No pude aguantarlo mas, totalmente desvelado me levante de la cama de un salto, me vestí con lo primero que encontré y agarre la pistola.

Las oscuras calles de Barcelona me parecían mas solitarias que de costumbre, el lugar que antes habitaban vagabundos borrachos lamentándose de todas las penurias de su vida entre bebida, hoy estaban vacías.

Entre en el coche patrulla y arranque hacia mi destino, la Biblioteca Sant Pau-Santa Creu, estaba cerrada pero supongo que eso no es un gran obstáculo para un policía. Forcé la cerradura y entre, iluminando con mi linterna el inmenso laberinto de libros que se encontraba ante mi. Busque y busque en un tiempo que se me hizo eterno, hasta que di con el libro que buscaba, Bajo el manto de la niebla.

No había mucho tiempo y notaba como el corazón se aceleraba mas de lo debido. Abrí el libro y comencé a buscar entre el inmenso mar de letras que había escrito en esas paginas amarillentas, hasta que encontré lo que buscaba… y mis dudas al fin se desvanecieron, para bien o para mal, no me equivocaba.

Se me puso la piel de gallina y corrí lejos de la biblioteca buscando mi coche con la mirada, hasta que note una mirada fría en mi nuca, una mano helada que quería agarrarme y tirar de mí.

Intente coger mi arma, pero el fue mas rápido. Una bala que quebró el silencio se desplazo por el aire hasta impactar con mi pierna y me hizo caer.

Allí estaba yo, desangrándome, cara a cara con aquel asesino de mirada fría e impasible.

No fue hasta que vi su arma apuntándome de nuevo, que mis ojos se nublaron hasta que mi mirada se desvaneció en la oscura y silenciosa noche de Barcelona.